Al contrario de lo que algunos piensan no soy punky ni rebelde. Infancia colorida y adolescencia bizarra, batera por error y loca por necesidad, tengo poco y necesito poco, estoy perdida pero con ganas; digo malas palabras, me hace bien. Me siento ebria pero estoy sobria (a veces), me encantan los retiros espirituales aunque nunca fui a uno, fumo y a veces dejo. Si elijo un perro, seguro es de la calle, feo, flaco y gracioso; aplico lo mismo a los gatos. Ocurrente pasado el momento. A veces quiero que algunas cosas hayan sido un sueño, me gustan las armas pero no se usar un revolver, tengo un trastorno obsesivo compulsivo no severo al caminar, se me hincha la cara cuando lloro y se me forman pocitos cuando me río. Tengo amigos, orgullo, alegría, heridas y libros que no leo. Desconfiada despistada y sonriente. Inconsciente, un poco…